Uno de cada dos matrimonios termina en divorcio.

Para contraer matrimonio en la Florida, usted necesita una licencia del Estado. Para obtener esta licencia, usted necesita ir a la corte, pagar una pequeña suma de aproximadamente $91, leer un panfleto matrimonial y la oficinista de la corte le venderá la licencia matrimonial. Luego, su pastor, rabino o notario público lo puede hacer legal.

Casarse es simple y divertido. Hacer bebes es también simple y divertido. No obstante, casarse y tener hijos vienen con derechos y obligaciones.

Divorciarse? Esa es otra historia. No es tan fácil ni tan divertido. La mayoría de los divorcios se pueden obtener fácil y rápidamente, de manera asequibles y sin peleas. O, usted puede regatear, pelear, atormentarse el uno al otro y además tener que ir a través de un proceso largo y costoso que puede tomar meses y muchas veces un año o más.

La misma oficinista de la corte que le vendió la licencia matrimonial le “venderá” su divorcio por aproximadamente $364. Bueno, no realmente. Ella le va a aceptar sus papeles de divorcio para ser archivados junto con la suma de dinero necesaria para archivarlos y le va a asignar un número y un juez a su caso. El juez que le asignen a su caso es la persona que tiene que firmar la sentencia final de disolución de su divorcio para que esa disolución sea oficial. Usted no puede simplemente ir a la corte en su hora de almuerzo y esperar por su sentencia final de divorcio como lo hizo con su licencia matrimonial. Hay un proceso, leyes especificas reglas detalladas y procedimientos de la corte que se deben seguir. Ahí es cuando nosotros intervenimos.